lunes, 17 de agosto de 2015

Doesn't rain, not at least from clouds.

Es increíble el amor por los recuerdos, la nostalgia por cosas que ahora carecen en existencia y la melancolía sobre momentos que parece que nunca ocurrieron.

Es increíble el sentimiento de todos formado uno y uno formando todos, su equilibrio y su poder, frágil y duro, débil y fuerte.

Es increíble que nos duela más cuando se va alguien que cuando nos vamos nosotros, es increíble como es posible que mueran las situaciones al igual que las personas, increíble que mueran cientos de futuros, que mueran esos condicionales que tanto ansiamos.

Es increíble que yo escriba, pero es que es increíble sobre lo que escribo.

Y es que todavía existen personas, personas que vale la pena conocer, que hay que nacer en ellos relaciones y amores, experiencias y recuerdos, porque si no nacen, nunca morirán esos posibles condicionales y tampoco tendrán la oportunidad de existir en la memoria; nunca caerán esas lágrimas de alegría amarga y tristeza dulce, porque sino, nosotros nunca podremos comprender qué fue ser uno siendo todos, y todos siendo uno.